Un trastorno de la personalidad que ha gustado mucho en el cine y que ha dado lugar a múltiples films en que alguno de los personajes tiene esta característica ha sido el trastorno antisocial. Películas como El silencio de los corderos , que nos muestran al psicópata
como alguien muy inteligente y especial, que además es un asesino en
serie. Existen otras películas que han tratado estos temas, como puedes
comprobar en el artículo “Películas sobre psicología y trastornos mentales” Pero, ¿qué hay de verdad y de mentira en todo esto?
La realidad es que las personas que padecen trastorno antisocial
suelen tener problemas con la justicia por su tendencia a cometer actos
delictivos menores, que están muy lejos de los asesinatos en serie. Hay
un cierto desprecio y una violación de los derechos de los demás en
beneficio propio y sin ningún sentimiento de culpa. Pero matar a los
demás no suele ser su objetivo, se trata pues de una atribución errónea:
las personas con trastorno antisocial no son asesinos potenciales.
También hemos visto en el cine algunos
personajes con trastorno obsesivo-compulsivo, esta vez bastante fiel a
la sintomatología típica de este trastorno. En Mejor Imposible, Jack Nicholson interpreta a un escritor de novelas románticas
con un buen arsenal de compulsiones con las que tiene que lidiar a
diario. Aunque el trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo difiere en algo del trastorno obsesivo-compulsivo ,
no deja de ser un continuo en cuanto a gravedad y muchos de los
síntomas son comunes: patrón de preocupación por el orden,
perfeccionismo y control. Este tipo de trastorno de personalidad ha sido
retratado en miles de películas de sobremesa, con personas obsesionadas
por el trabajo, por el orden y el perfeccionismo, que necesitan
controlar todo su entorno y que asfixian a los que tienen a su
alrededor.
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